Niveles circulantes del factor angiogénico predicen enfermedades de hipertensión en embarazo

Por el equipo editorial de LabMedica en español
Actualizado el 23 Nov 2022

La preeclampsia es el trastorno hipertensivo más común asociado con el embarazo. La forma grave de la enfermedad puede provocar una presión arterial peligrosamente alta, insuficiencia orgánica, pérdida de la visión o incluso un derrame cerebral. Afecta aproximadamente al 5 % de las mujeres embarazadas y es una de las principales causas de muerte materna y fetal y de enfermedades graves.

Actualmente, la única cura para la preeclampsia es el parto. Una prueba que indique que una paciente prematura, una mujer que ha completado menos de 37 semanas de embarazo, tenga probabilidad de desarrollar una enfermedad grave podría ayudar a optimizar la atención. Estudios anteriores sugieren que la preeclampsia se caracteriza por un desequilibrio del factor angiogénico. Se pueden usar los niveles de tirosina quinasa, 1 similar a fms soluble (sFlt-1) y/o factor de crecimiento placentario (PlGF), ambas proteínas placentarias angiogénicas, para predecir, diagnosticar y pronosticar mujeres con sospecha de preeclampsia.


Imagen: El inmunoanalizador automatizado Thermo Scientific BRAHMS KRYPTOR Compact Plus (Fotografía cortesía de machinio)

Un gran equipo de científicos médicos dirigido por los del Centro Médico Cedars-Sinaí (Los Ángeles, CA, EUA), midió prospectivamente en 18 centros de EUA, la proporción de tirosina quinasa 1 tipo fms soluble en suero (sFlt-1), al factor de crecimiento placentario (PlGF), en mujeres embarazadas hospitalizadas entre las 23 y 35 semanas de gestación. El resultado primario fue predecir la preeclampsia con características graves (sPE), y los resultados secundarios incluyeron la predicción de resultados adversos dentro de las dos semanas. El desempeño pronóstico de la relación sFlt-1:PlGF se evaluó utilizando un diseño de derivación/validación. Entre 2019 y 2021, inscribieron a 1.014 mujeres en uno de los 18 hospitales de EUA con un embarazo único y un trastorno hipertensivo del embarazo.

Las muestras de suero se almacenaron a –20°C o menos, dentro de las cinco horas posteriores a la venopunción. Las muestras se enviaban por lotes de manera rutinaria desde los sitios al Centro Médico Cedars-Sinaí, donde se midieron los niveles de sFlt-1 y PlGF (ambos en picogramos por mililitro [por lo tanto, la relación no tiene unidades]) de manera ciega en una plataforma de inmunoensayo automatizada en sándwich: BRAHMS PlGF y sFlt-1 (KRYPTOR; Thermo Fisher Scientific, Henningsdorf, Alemania). Estos ensayos tienen la marca CE y han sido validados en poblaciones embarazadas.

Los investigadores informaron que, del total de 1.014 gestantes evaluadas, 299 se incluyeron en la cohorte de derivación y 715 en la cohorte de validación. En la cohorte de derivación, la mediana de la relación sFlt-1:PlGF fue de 200 (rango intercuartil, 53 a 458) entre las mujeres que desarrollaron sPE en comparación con 6 (rango intercuartil, 3 a 26) en las que no lo hicieron. Luego, se ensayó la relación discriminatoria de ≥40 en la cohorte de validación y arrojó un valor predictivo positivo del 65 % y negativo del 96 % para el resultado primario. La proporción se desempeñó mejor que las medidas clínicas estándar (área bajo la curva característica operativa del receptor, 0,92 versus <0,75 para las pruebas estándar de atención). En comparación con las mujeres con una relación <40, las mujeres con una proporción ≥40 tenían un mayor riesgo de resultados maternos adversos (16,1 % frente a 2,8 %; riesgo relativo, 5,8).

Sarah Kilpatrick, MD, PhD, coautora principal del estudio, dijo: “Esta prueba fue significativamente mejor que todos los marcadores estándar de atención para la preeclampsia con características graves. Predijo con más del 90 % de exactitud si la paciente desarrollaría preeclampsia con características graves o no, mientras que los marcadores habituales fueron exactos menos del 75% de las veces”.

Los autores concluyeron que, en mujeres con un trastorno hipertensivo del embarazo, que presentaban entre 23 y 35 semanas de gestación, la medición de sFlt-1:PlGF en suero proporcionó una estratificación del riesgo de progresar a sPE en los siguientes quince días. El estudio se publicó el 9 de noviembre de 2022 en la revista NEJM Evidence.

Enlaces relacionados:
Centro Médico Cedars-Sinaí
Thermo Fisher Scientific


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