Comparan los métodos automatizados para la determinación de anticuerpos citoplasmáticos anti-neutrófilos

Por el equipo editorial de LabMedica en español
Actualizado el 19 Oct 2020
La detección de anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos (ANCA) mediante ensayos de inmunofluorescencia indirecta (IFA) es de importancia diagnóstica en las vasculitis y algunas otras enfermedades inflamatorias.

Varios laboratorios utilizan neutrófilos fijados con formaldehído como sustrato auxiliar además de la fijación con etanol convencional, que ha sido informada como de utilidad para diferenciar entre anticuerpos antinucleares y ANCA y mejora la interpretación de patrones. Muchos, especialmente los laboratorios de alto rendimiento, consideran que los métodos de inmunofluorescencia indirecta (IFI) son engorrosos, requieren mucho tiempo y trabajo.

Imagen: EUROPattern Microscope Live: microscopía de fluorescencia ultrarrápida que detecta automáticamente anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos (Fotografía cortesía de EUROIMMUN AG).

Un equipo de científicos clínicos de la Universidad de Debrecen (Debrecen, Hungría), recolectó muestras de suero de 570 personas, cuyas referencias eran sospecha o seguimiento de insuficiencia renal aguda y crónica, colitis ulcerativa, enfermedad de Crohn, enfermedades autoinmunes sistémicas, vasculitis y trastornos hepáticos autoinmunes. Cinco pacientes proporcionaron dos muestras.

La prueba de inmunofluorescencia indirecta se realizó utilizando un kit de reactivos diseñado para ser utilizado con EUROPattern (EPa), el microscopio de inmunofluorescencia asistido por computadora de EUROIMMUN (Granulocyte Mosaic 13; EUROIMMUN AG, Lübeck, Alemania). Un área de reacción en el portaobjetos del microscopio contiene tres biochips (cubreobjetos de 2 x 2 mm, recubiertos de sustrato), cubiertos por neutrófilos humanos fijados con etanol o formaldehído o granulocitos esparcidos sobre una capa de células HEp-2, respectivamente. Se utilizó como anticuerpo secundario (conjugado) una anti-IgG humana de cabra marcada con isotiocianato de fluoresceína, que se complementó con colorante azul de Evans para la contracoloración de rojo de las células.

Los portaobjetos se procesaron manualmente y la dilución para el cribado de las muestras de suero fue 1:10. Los resultados automáticos y las imágenes digitales se presentaron al usuario en una pantalla de computadora calibrada, quien verificó y validó los patrones. Finalmente, los portaobjetos se evaluaron mediante lectura visual tradicional bajo un microscopio de epifluorescencia (EUROStar II Plus, EUROIMMUN AG).

El equipo informó que la concordancia de discriminación entre muestras negativas y no negativas fue del 86,1% comparando la lectura de EPa con la convencional, y aumentó al 96,7% después de la validación del usuario en la pantalla. Es importante destacar que de las 334 muestras clasificadas como negativas por EPa, 328 (98,2%) también fueron negativas según la evaluación convencional. El reconocimiento de patrones mostró una concordancia “moderada” entre el análisis microscópico clásico y el de EPa y una concordancia “muy buena” después de la validación del usuario. La clasificación errónea por EPa se debió predominantemente a la presencia de anticuerpos antinucleares/citoplasmáticos (patrón incorrecto, 80/568) y al menor límite de fluorescencia del microscopio automático (falsos positivos, 73/568).

Los autores concluyeron que la prueba ANCA automatizada por EPa es una alternativa confiable de la evaluación microscópica clásica, aunque la clasificación de sueros necesita ser corregida por personal capacitado durante la validación en la pantalla. El estudio fue publicado el 28 de septiembre de 2020 en la revista Clinica Chimica Acta.

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Universidad de Debrecen



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