Nueva prueba detecta infecciones relacionadas con reconstrucción mamaria antes de los síntomas
Actualizado el 10 Feb 2026
La reconstrucción mamaria tras una mastectomía es común, pero los procedimientos con implantes conllevan un alto riesgo de infección que puede provocar la extracción de los implantes, cirugías repetidas, retrasos en la atención oncológica y una importante presión emocional y económica. El diagnóstico actual se basa en síntomas visibles, como enrojecimiento e hinchazón, que suelen aparecer tardíamente y pueden asemejarse a la cicatrización posquirúrgica normal. Investigadores han demostrado que las infecciones pueden detectarse días o incluso semanas antes mediante señales moleculares presentes en el líquido posquirúrgico, lo que permite una intervención más temprana y eficaz.
En un estudio dirigido por la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis (San Luis, Misuri, EUA), investigadores buscaron desarrollar una prueba temprana, clara y fiable para detectar infecciones relacionadas con implantes tras la reconstrucción mamaria. Su enfoque se centró en la identificación de biomarcadores moleculares en el líquido drenado rutinariamente de las mamas de las pacientes durante las visitas de seguimiento, con el objetivo de detectar la infección antes de que aparezcan los síntomas clínicos.
El equipo empleó la metabolómica, una técnica que analiza pequeñas moléculas producidas por células humanas y patógenos invasores. Estos metabolitos pueden revelar la actividad biológica relacionada con la infección mucho antes de que se desarrolle una inflamación visible. Se recogieron muestras de fluidos durante las visitas postoperatorias de rutina, lo que permitió integrar la vigilancia de infecciones en la atención estándar sin necesidad de procedimientos invasivos adicionales.
Se analizaron muestras de 50 pacientes sometidas a reconstrucción, incluyendo individuos que posteriormente desarrollaron infecciones y aquellas que sanaron sin complicaciones. Se identificaron distintos patrones de metabolitos que predijeron con fiabilidad la infección días o semanas antes de la aparición de los síntomas. Los hallazgos, publicados en el Journal of Clinical Investigation, muestran que ciertas firmas moleculares también se vincularon con infecciones más graves, lo que ayuda a diferenciar los casos que podrían requerir un tratamiento intensivo.
La detección temprana podría permitir a los médicos iniciar el tratamiento con antibióticos específicos antes de que las infecciones se agraven, preservando así los implantes y reduciendo la necesidad de cirugías adicionales. Igualmente importante, los pacientes sin signos de infección podrían evitar antibióticos innecesarios, lo que favorecería su uso responsable. Los investigadores planean realizar más estudios de validación, seguidos del desarrollo de una prueba diagnóstica en el punto de atención para las visitas postoperatorias de rutina, con posibles aplicaciones en otros tipos de infecciones quirúrgicas.
“La capacidad de identificar con una firma molecular de forma temprana que una paciente desarrollará una infección abre la posibilidad de la vigilancia como parte de la atención estándar”, afirmó el profesor Jeffrey P. Henderson, MD, PhD, autor principal del estudio. “Esto tiene el potencial de permitir un tratamiento temprano, mucho más eficaz y potencialmente curativo, en pacientes que, de otro modo, requerirían tratamientos prolongados y cirugía, o incluso la extracción del implante y el fracaso de la reconstrucción”.
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Facultad de Medicina WashU