Análisis sanguíneo identifica pacientes con cáncer mamario inflamatorio con mayor riesgo de metástasis cerebral
Actualizado el 04 Feb 2026
La metástasis cerebral es una complicación frecuente y devastadora en pacientes con cáncer de mama inflamatorio, un subtipo agresivo con opciones de tratamiento limitadas. A pesar de su alta incidencia, los mecanismos biológicos que impulsan la propagación del cáncer al cerebro siguen siendo poco conocidos, lo que deja a los médicos sin herramientas fiables para predecirla o prevenirla. Esta brecha ha dificultado la intervención temprana y ha contribuido a una supervivencia deficiente. Ahora, un nuevo estudio ha identificado un biomarcador sanguíneo medible vinculado al riesgo de metástasis cerebral y destaca una vía farmacológica que podría ayudar a prevenir o tratar esta complicación.
En una investigación dirigida por el Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas (Houston, Texas, EUA), los investigadores se centraron en la E-cadherina soluble (sEcad), una forma circulante de una proteína de adhesión celular previamente asociada con el comportamiento agresivo del cáncer. Basándose en observaciones clínicas previas, el equipo examinó cómo los niveles elevados de sEcad influyen en la propagación tumoral, la supervivencia y la inflamación en el cáncer de mama inflamatorio mediante modelos preclínicos avanzados.
Los investigadores descubrieron que sEcad activa la vía de señalización CXCR2, creando un ciclo de retroalimentación que promueve la invasión tumoral, ayuda a las células cancerosas a resistir la muerte celular programada e induce inflamación en el microambiente cerebral. Este estado inflamatorio favorece el crecimiento metastásico, lo que aumenta la susceptibilidad del cerebro a la colonización tumoral. El estudio también exploró si la interrupción de esta vía podría reducir la metástasis y mejorar la supervivencia.
En modelos preclínicos con sobreexpresión de sEcad, los investigadores observaron un aumento de la carga metastásica, una reducción de la supervivencia general y tasas significativamente más altas de metástasis cerebral. Cabe destacar que el tratamiento con un inhibidor de CXCR2 redujo notablemente la diseminación metastásica y prolongó la supervivencia. Estos hallazgos, publicados en Neuro-Oncology, demuestran tanto el valor pronóstico de sEcad como el potencial terapéutico de actuar sobre la vía CXCR2.
Los resultados sugieren que la monitorización de los niveles de sEcad en sangre podría ayudar a identificar a las pacientes con cáncer de mama inflamatorio con mayor riesgo de metástasis cerebral. Abordar el eje sEcad-CXCR2 podría ofrecer una nueva estrategia para prevenir o tratar la afectación cerebral en esta enfermedad agresiva. Los estudios futuros se centrarán en la validación de sEcad como biomarcador clínico y en el avance de los inhibidores de CXCR2 hacia ensayos clínicos centrados en el paciente.
“Este biomarcador sanguíneo, fácilmente medible, desempeña un papel clave en el desarrollo de la metástasis cerebral”, afirmó Bisrat Debeb, Doctor en Medicina Veterinaria, Ph.D y coinvestigador principal del estudio. “Abordar esta vía tiene un enorme potencial para tratar y prevenir esta grave complicación y podría ayudar a orientar futuras terapias”.
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Centro Oncológico MD Anderson