Tecnología de biosensores de aptámeros transforma detección de virus
Actualizado el 21 Jan 2026
La detección rápida y fiable de virus es esencial para controlar brotes, desde la gripe estacional hasta pandemias globales como la de COVID-19. Los métodos de diagnóstico convencionales, como el cultivo celular, las pruebas de antígenos y la PCR, son eficaces, pero a menudo lentos, costosos o dependen de infraestructura especializada y personal capacitado. Estas limitaciones pueden retrasar el diagnóstico y la vigilancia, especialmente en entornos de bajos recursos o de alta demanda. Ahora, una nueva revisión destaca cómo una clase diferente de herramientas de diagnóstico podría superar muchas de estas barreras al permitir pruebas de virus más rápidas, económicas y portátiles.
La revisión realizada por investigadores de la Universidad Tecnológica de Dalian (Liaoning, China) se centró en biosensores basados en aptámeros, que utilizan cadenas cortas de ADN o ARN, conocidas como aptámeros, capaces de unirse a virus con alta especificidad. A diferencia de los anticuerpos, los aptámeros son totalmente sintéticos, más fáciles de fabricar, más estables en condiciones adversas y más fáciles de modificar para diferentes plataformas de detección.

Los aptámeros se generan mediante un proceso de selección de laboratorio llamado SELEX, que identifica secuencias que se unen firmemente a proteínas virales o partículas virales completas. Los avances recientes en las técnicas SELEX han mejorado la velocidad de selección, el rendimiento de la unión y la adaptabilidad, permitiendo que los aptámeros se adapten a los virus de rápida mutación. Una vez seleccionados, los aptámeros pueden integrarse en múltiples formatos de biosensores que convierten la unión viral en señales mensurables.
La revisión describe cómo los aptámeros se están incorporando actualmente a sensores electroquímicos, ensayos fluorescentes y colorimétricos, y plataformas ópticas avanzadas como la resonancia de plasmones superficiales y la dispersión Raman mejorada en la superficie. Estos biosensores han demostrado alta sensibilidad y especificidad en estudios de laboratorio y, a menudo, pueden proporcionar resultados en cuestión de minutos.
Además del diagnóstico clínico, la revisión publicada en Biocontaminant destaca aplicaciones en la monitorización ambiental, las pruebas de seguridad alimentaria y los sistemas de alerta temprana capaces de detectar virus en el agua, el aire o las superficies. Los autores señalan que se necesita más trabajo en la validación, estandarización e integración a gran escala en flujos de trabajo reales. La combinación de biosensores de aptámeros con microfluídica, nanomateriales y herramientas de análisis de datos podría mejorar aún más la fiabilidad y acelerar su implementación.
“La detección viral fiable sustenta casi todas las respuestas de salud pública, desde el diagnóstico de pacientes hasta la vigilancia de brotes”, afirmó el autor correspondiente, Jiuxing Li. “Nuestra revisión demuestra que los biosensores basados en aptámeros están acortando rápidamente la distancia entre la precisión en el laboratorio y la usabilidad en el mundo real”.







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