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Asocian deficiencia de vitamina D con un incremento en la mortalidad

Por el equipo editorial de Labmedica en español
Actualizado el 07 Oct 2019
La deficiencia de vitamina D puede conducir a una pérdida de densidad ósea, contribuyendo a la osteoporosis y las fracturas. La deficiencia de vitamina D es un factor de riesgo ampliamente prevalente y fácilmente corregible de muerte prematura, y la evidencia de su vínculo con la mortalidad proviene de numerosos estudios y ensayos clínicos.

Sin embargo, la mayoría de estos estudios hasta la fecha provienen de la observación de poblaciones mayores, y algunos investigadores creen que muchos de los estudios a mayor escala se pueden haber afectado por mayores tasas de suplementos de vitamina D en la vejez. En los adultos mayores, dado que la piel no produce vitamina D cuando se expone a la luz solar con la misma eficiencia que cuando eran jóvenes, y sus riñones tienen menos capacidad para convertir la vitamina D en su forma activa.

Imagen: La Prueba Cuantitativa de Vitamina D VHC es una prueba basada en inmunocromatografía, in vitro, de un paso, para los puntos de atención (Fotografía cortesía de Nouveau Health).
Imagen: La Prueba Cuantitativa de Vitamina D VHC es una prueba basada en inmunocromatografía, in vitro, de un paso, para los puntos de atención (Fotografía cortesía de Nouveau Health).

Los científicos de la Universidad Médica de Viena (Viena, Austria) estudiaron los datos de las historias de los 78.581 pacientes (edad media 51,0 años, 31,5% hombres) a quienes les habían tomado sangre para una prueba de vitamina D (25-hidroxi-vitamina D), y luego compararon los resultados con el registro nacional de defunciones de Austria. Los primeros tres años de mortalidad después de la medición de la vitamina D se excluyeron del análisis, y los pacientes fueron seguidos hasta por 20 años, cuando fue posible, con una mediana de seguimiento de 10,5 años. El equipo utilizó un nivel sanguíneo de vitamina D de 50 nmol/L, un valor de corte de uso común, para la deficiencia de vitamina D, como su valor de referencia con el que se compararían otros niveles, y estableció sus niveles bajos y altos para los que el riesgo sería calculado a 10 nmol/L y 90 nmol/L respectivamente.

Los científicos descubrieron que los niveles de vitamina D de 10 nmol/L o menos se asociaron con un aumento de 2-3 veces en el riesgo de muerte, y el mayor efecto se observó en pacientes de 45 a 60 años (un riesgo 2,9 veces mayor). Los niveles de 90 nmol/L o más se asociaron con una reducción en la mortalidad por todas las causas del 30% -40%, nuevamente con el mayor efecto en el grupo de edad de 45 a 60 años (una reducción del riesgo del 40%). No se observaron asociaciones estadísticamente significativas entre los niveles de vitamina D y la mortalidad en pacientes mayores de 75 años.

La subdivisión adicional de estas causas de muerte no cardiovasculares y no cancerosas reveló el mayor efecto de la vitamina para la diabetes con un riesgo 4,4 veces mayor de muerte por la enfermedad en el grupo deficiente en vitamina D (menor o igual a 50 nmol/L) que para los participantes del estudio cuya vitamina D en suero fue superior a 50 nmol/L. Graficar el riesgo de muerte de acuerdo con el nivel de vitamina D en los distintos subgrupos no respaldaba un resurgimiento del riesgo a niveles de vitamina D por encima de 100 nmol/L.

Los autores concluyeron que sus datos de supervivencia de una gran cohorte, que abarcó todos los grupos de edad, de una población con un suplemento mínimo de vitamina D en la vejez, confirman una fuerte asociación de la deficiencia de vitamina D de menos de 50 nmol/L con una mayor mortalidad. Esta asociación es más pronunciada en los grupos más jóvenes y de mediana edad y para causas de muertes distintas al cáncer y las enfermedades cardiovasculares, especialmente la diabetes. El estudio fue presentado en el Congreso Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) celebrado del 16 al 20 de septiembre de 2019 en Barcelona, España.

Enlace relacionado:
Universidad Médica de Viena


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