Elevación de glucosa en plasma aumenta riesgo de defectos cardíacos en bebés

Por el equipo editorial de Labmedica en español
Actualizado el 31 Jan 2018
Durante muchos años, los médicos han sabido que las mujeres con diabetes corren un mayor riesgo de dar a luz a bebés con defectos cardíacos y algunos estudios también han sugerido un vínculo entre los niveles de azúcar en la sangre de las madres no diabéticas y el riesgo de defectos cardíacos de los bebés.
 

Imagen: Análisis de los niveles de glucosa en sangre al comienzo del embarazo para evaluar el riesgo de cardiopatía congénita (Fotografía cortesía de los Hospitales Paras).
Imagen: Análisis de los niveles de glucosa en sangre al comienzo del embarazo para evaluar el riesgo de cardiopatía congénita (Fotografía cortesía de los Hospitales Paras).
Uno de los desafíos asociados con la realización de tales estudios es el hecho de que la glucosa sanguínea materna no se mide de forma rutinaria en mujeres embarazadas no diabéticas. En cambio, las mujeres generalmente reciben una prueba oral de tolerancia a la glucosa a la mitad del embarazo para determinar si tienen diabetes gestacional, pero esta prueba se realiza mucho después de que el corazón del feto se haya formado.
 
Un equipo de científicos, principalmente del Centro Médico de la Universidad de Stanford (Stanford, CA, EUA) estudió las historias clínicas de 19.107 parejas de madres y sus bebés nacidos entre 2009 y 2015. Las historias incluían detalles de la atención prenatal de las madres, incluidos los resultados de análisis de sangre y cualquier diagnóstico cardíaco realizado para los bebés durante el embarazo o después del nacimiento. Los científicos analizaron los niveles de glucosa en sangre de cualquier muestra de sangre recolectada de las madres entre las cuatro semanas anteriores a la fecha estimada de concepción y el final de la decimocuarta semana gestacional, justo después de la finalización del primer trimestre del embarazo. Estas primeras mediciones de glucosa en sangre estaban disponibles para 2.292, o el 13%, de las mujeres en el estudio. También analizaron los resultados de las pruebas de tolerancia oral a la glucosa (PTOG) realizadas alrededor de las 20 semanas de gestación, que estaban disponibles para 9.511, o algo menos de la mitad, de las mujeres en el estudio.
 
Después de excluir a las mujeres que tenían diabetes antes del embarazo o que la desarrollaron durante el embarazo, los resultados mostraron que el riesgo de dar a luz a un niño con un defecto cardíaco congénito se elevó en un 8% por cada aumento de 10 mg/dL en los niveles de glucosa en sangre en las primeras etapas del embarazo. El valor promedio de glucosa temprana fue de 96 mg/dL (5,3 mmol/L) en los embarazos sin cardiopatía congénita (CHD) versus 107 mg/dL (6,0 mmol/L) en embarazos con CHD. Los respectivos valores medios para la PTOG a la 1 hora fueron: 117 mg/dL (6,5 mmol/L) y 122 mg/dL (6,8 mmol/L).
 
Los hallazgos demuestran que los valores más altos de la glucosa en plasma al azar medidos durante el embarazo temprano se correlacionan con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca congénita en los hijos de las madres que no tienen diabetes. Además, la glucosa plasmática medida durante el embarazo temprano se asoció más con el riesgo de enfermedad cardíaca congénita en la descendencia, en comparación con la PTOG que a menudo se utiliza para estratificar el riesgo de los embarazos para el cribado fetal-ecocardiográfico.
 
James R. Priest, MD, un profesor asistente de cardiología pediátrica y autor principal del estudio, dijo: “La mayoría de las mujeres que tienen un hijo con cardiopatía congénita no son diabéticas. Descubrimos que en las mujeres que aún no tienen diabetes o desarrollan diabetes durante el embarazo, podemos medir el riesgo de tener un hijo con cardiopatía congénita al observar sus valores de glucosa durante el primer trimestre del embarazo”. El estudio se publicó en la edición del 15 de diciembre de 2017, de la revista The Journal of Pediatrics.
 

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