Genes de resistencia a los antibióticos detectados en recién nacidos a las pocas horas de nacer
Actualizado el 27 Apr 2026
La resistencia a los antibióticos en la primera infancia es difícil de caracterizar, especialmente en lo que respecta al momento y los factores que impulsan la adquisición de genes en los recién nacidos. El meconio, la primera deposición de los bebés, se consideró estéril durante mucho tiempo; sin embargo, estudios moleculares recientes han detectado material genético microbiano en estas muestras. También se ha propuesto que la exposición microbiana temprana contribuye al desarrollo de la resistencia.
Investigadores presentan ahora datos que demuestran que se pueden detectar múltiples genes de resistencia a los antibióticos en recién nacidos a las pocas horas de nacer.
La Universidad Aristóteles de Tesalónica lideró un estudio multidisciplinario que analizó muestras de meconio de 105 recién nacidos ingresados en una unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) durante las primeras 72 horas de vida. El análisis, realizado entre julio de 2024 y julio de 2025, se centró en 56 genes de resistencia asociados a antibióticos de uso común. El trabajo se presentó en el congreso ESCMID Global 2026.
El enfoque se centró en identificar genes de resistencia a antibióticos (ARG), segmentos de ADN que permiten a las bacterias resistir el tratamiento antimicrobiano, y en caracterizar su presencia temprana en el intestino neonatal. Hallazgos previos citados por los investigadores indican que el meconio puede albergar material genético microbiano, lo que sugiere que la exposición podría ocurrir durante el embarazo. El equipo señala que la presencia de ARG en esta etapa puede facilitar su diseminación mediante transferencia horizontal de genes entre bacterias, lo que subraya la relevancia de perfilar el resistoma en las primeras etapas de la vida.
Los resultados mostraron una alta prevalencia de genes específicos de resistencia. El gen oqxA se detectó en el 98% de las muestras y el qnrS en el 96%. Los genes que codifican betalactamasas, enzimas que degradan antibióticos betalactámicos de uso común, también fueron frecuentes, incluyendo blaCTXM (55%), blaCMY (51%) y blaSHV (39%). Los genes asociados con la resistencia a carbapenémicos —una clase de antibióticos de última línea— estuvieron presentes en el 21% de las muestras. Cada muestra de meconio contenía una mediana de ocho genes de resistencia.
Los análisis vincularon además la detección de ARG con factores maternos y neonatales tempranos. La presencia del gen msrA, que confiere resistencia a macrólidos y estreptograminas, se asoció con la hospitalización materna durante el embarazo. Un mayor número total de ARG se correlacionó con la colocación de un catéter venoso central dentro de las 24 horas de vida, mientras que la reanimación poco después del nacimiento se asoció inesperadamente con un menor número de ARG, un hallazgo que el equipo recomienda interpretar con cautela.
En general, los investigadores concluyen que tanto la transmisión materna como las exposiciones hospitalarias tempranas pueden contribuir al establecimiento de ARG en el intestino neonatal y enfatizan la importancia de la vigilancia y la prevención y el control de infecciones en la atención neonatal.
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ESCMID Global