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Descubren contaminación por Clostridioides difficile en un laboratorio clínico

Por el equipo editorial de Labmedica en español
Actualizado el 07 Aug 2019
La infección por Clostridioides (anteriormente Clostridium) difficile es una de las infecciones adquiridas en el hospital (nosocomiales) más comunes y es una causa cada vez más frecuente de morbilidad y mortalidad entre los pacientes adultos mayores hospitalizados. C. difficile es un bacilo anaeróbico grampositivo, formador de esporas, que produce dos exotoxinas: la toxina A y la toxina B.

C. difficile coloniza el tracto intestinal humano después de que la flora intestinal normal se ha afectado (frecuentemente en asociación con la terapia con antibióticos) y es el organismo causante de la diarrea asociada a antibióticos y de la colitis pseudomembranosa. Tradicionalmente se ha considerado la infección por C. difficile como una infección que se transmite predominantemente en los entornos de atención médica. C. difficile no se reconoce como un patógeno que presente un riesgo por ser adquirido en el laboratorio.

Imagen: Una microfotografía de una coloración de Gram de Clostridioides difficile toxigénico de una muestra de heces (Fotografía cortesía de la Universidad de Washington).
Imagen: Una microfotografía de una coloración de Gram de Clostridioides difficile toxigénico de una muestra de heces (Fotografía cortesía de la Universidad de Washington).

Un equipo de científicos que colabora con el personal del Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid, España), examinó las superficies de laboratorio para detectar C. difficile. Se tomaron muestras en áreas que manejan aislamientos de C. difficile (áreas de alta exposición), áreas adyacentes a áreas de alta exposición o aquellas que procesan muestras fecales (áreas de exposición media) y áreas que no procesan muestras fecales o aislamientos de C. difficile (áreas de baja exposición). También examinaron el transporte de C. difficile (manos/muestras rectales) de los trabajadores del laboratorio.

El equipo recolectó un total de 140 muestras ambientales de dos áreas de alta exposición (n = 56), dos áreas de exposición media (n = 56) y dos áreas de baja exposición (n = 28). En general, el 37,8% (37/98) de las superficies estaban contaminadas con C. difficile y el 17,3% (17/98) con C. difficile toxigénico. Las áreas de alta exposición estaban significativamente más contaminadas con C. difficile toxigénico que las áreas de baja exposición (38,1% [16/42] versus 0,0% [0/14]) y las áreas de exposición media (38,1% [16/42] versus 2,4% [1/42]). Las manos estaban colonizadas con C. difficile toxigénico en el 11,8% (4/34) de los casos. No encontraron transporte rectal de C. difficile.

Los autores concluyeron que habían encontrado una proporción significativa de superficies de laboratorio contaminadas con C. difficile toxigénico, así como la colonización manual del personal del laboratorio. Recomiendan medidas de control específicas para las áreas de alto riesgo y para el personal de laboratorio que trabaja en estas áreas. El estudio fue publicado el 5 de julio de 2019 en la revista Clinical Microbiology and Infection.

Enlace relacionado:
Hospital General Universitario Gregorio Marañón


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