Evalúan exactitud de pruebas de malaria en niños febriles

Por el equipo editorial de Labmedica en español
Actualizado el 15 Aug 2017
La malaria permanece como una enfermedad difícil de diferenciar de otras infecciones que causan fiebre, dado que una prueba diagnóstica rápida positiva no siempre significa una verdadera infección activa de malaria. La persistencia del antígeno podría aumentar la tasa de falsos resultados de las pruebas positivas, lo que conduce a un diagnóstico erróneo en entornos donde otras herramientas de diagnóstico no están disponibles.
 

Imagen: La prueba SD BIOLINE Malaria Ag P.f, es una prueba rápida y cualitativa para la detección del antígeno de proteína II rico en histidina (HRP-II) de Plasmodium falciparum en sangre total humana (Fotografía cortesía de Standard Diagnostics).
Imagen: La prueba SD BIOLINE Malaria Ag P.f, es una prueba rápida y cualitativa para la detección del antígeno de proteína II rico en histidina (HRP-II) de Plasmodium falciparum en sangre total humana (Fotografía cortesía de Standard Diagnostics).
El fenómeno de resultados positivos falsos después de un tratamiento exitoso puede dar como resultado una sobreestimación de los casos positivos de malaria y conducir a un diagnóstico erróneo de la verdadera causa de la fiebre en los niños. Estudios recientes han reportado una especificidad decreciente y un valor predictivo positivo de las pruebas diagnósticas rápidas específicas (TDR) hasta tres a cuatro semanas después del tratamiento exitoso de la malaria.
 
Científicos de la Unidad de Investigación Clínica de Nanoro (Ouaga, Burkina Faso) y sus colegas realizaron un estudio de etiología prospectiva 2015, entre los niños febriles de menos de cinco años en Burkina Faso. Para evaluar el estado de infección bacteriana y viral, se analizaron muestras de sangre, orina y heces. La Prueba Rápida de Diagnóstico de la Malaria (RDT) utilizada fue la SD Ag Bioline Pf (Standard Diagnostics, Hagal-Dong, Corea del Sur, www.standardia.com) que detecta la proteína rica en histidina-2 (PfHRP2) de Plasmodium falciparum y esta prueba fue procesada por enfermeras capacitadas del estudio en los servicios de salud o en el hospital de distrito. El diagnóstico de la malaria por microscopía fue realizado por expertos técnicos de laboratorio. La sangre venosa se recogió en una botella de hemocultivo pediátrica y se incubó en un instrumento BACTEC 9050 (Becton-Dickinson, Franklin Lakes, NJ, EUA: www.bd.com). El cultivo de orina se realizó cuando una muestra de orina dio resultados positivos para leucocitos y nitritos, de acuerdo con la determinación con una tira reactiva de orina. Las muestras de heces se analizaron específicamente para el rotavirus del grupo A, usando pruebas para rotavirus de un paso y de adenovirus serotipo 40/41 en una muestra de heces humanas.
 
Los investigadores analizaron un total de 683 muestras de sangre usando la microscopía y la prueba RDT-PfHRP2. La malaria por P. falciparum fue diagnosticada en el 49,8% (340/683) de los pacientes por microscopía, comparada con el 69,5% (475/683) por la prueba RDT-PfHRP2. La prueba RDT-PfHRP2 reportó 29,7% (141/475) resultados falsos positivos y 1,8% (6/340) casos falsos negativos. La prueba RDT-PfHRP2 presentó una alta sensibilidad (98,2%) y un valor predictivo negativo (97,1%), pero una baja especificidad (58,9%) y un valor predictivo positivo (70,3%). Casi el 50% de las causas alternativas de fiebre fueron diagnosticadas mediante pruebas de laboratorio en el grupo de casos falsos positivos de malaria por RDT. Las otras causas más frecuentes de fiebre fueron infección bacteriana del torrente sanguíneo (16,3%), seguida de infecciones por rotavirus y adenovirus (6,4%) e infección urinaria (4,3%).
 
Los autores concluyeron que los RDT, basados en PfHRP2, tienen una buena sensibilidad y un valor predictivo negativo, pero su uso en áreas endémicas de paludismo puede dar como resultado pasar por alto verdaderas causas de fiebre, principalmente en el grupo falso positivo de malaria. Ellos recomiendan el uso de una segunda prueba de malaria basada en un objetivo diferente, como la pLDH y/o usar otras pruebas diagnósticas simples como las tiras reactivas para orina y heces. El estudio fue publicado el 20 de julio de 2017, en la revista Malaria Journal.
 

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