Actualizan guías diagnósticas para Clostridium difficile

Por el equipo editorial de LabMedica en español
Actualizado el 23 Sep 2016
Se han liberado unas nuevas directrices sobre los mejores métodos para diagnosticar la infección por Clostridium difficile (CDI) y el último documento actualiza el original de 2009, e incluye recomendaciones relativas a la utilización de las nuevas tecnologías de diagnóstico tales como las pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT).

Los objetivos principales de esta actualización del documento de orientación son resumir la evidencia sobre el diagnóstico por el laboratorio, disponible actualmente sobre la CDI y formular y revisar las recomendaciones para optimizar las pruebas para CDI. Esta actualización es esencial para mejorar el diagnóstico de CDI y para mejorar la uniformidad en el diagnóstico de CDI con fines de vigilancia entre los países europeos.

Imagen: El inmunoensayo enzimático (EIA) rápido GDH, ImmunoCard C. difficile, para la detección del antígeno común glutamato deshidrogenasa (GDH) de Clostridium difficile en muestras de heces (Fotografía cortesía de Meridian Bioscience).

Los científicos que trabajan bajo los auspicios de la Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas (ESCMID, Basilea, Suiza), identificaron 795 nuevos estudios, de los cuales se excluyeron 693 y 102 fueron seleccionados para ser revisados. De éstos, 61 adicionales fueron excluidos, dejando 41 estudios disponibles que se utilizaron para apoyar las nuevas directrices. Las razones para la exclusión incluyeron pruebas de referencia incorrectas o inconsistentes, pruebas de índice incorrectas o inconsistentes, almacenamiento incorrecto de las muestras y ensayos incompletos de las muestras. Un total de 43 estudios también fueron considerados del meta-análisis original de los cuales 28 fueron excluidos y 15 utilizados.

Se evaluaron diversos ensayos de laboratorio disponibles de proveedores comerciales por su capacidad para diagnosticar con exactitud la CDI. Se usó un ensayo de referencia, típicamente el ensayo de neutralización de la citotoxicidad celular (CNNA) o el cultivo toxigénico (TC) para investigar la exactitud de varias pruebas que han surgido desde 2009. Entre estos se incluyeron los inmunoensayos enzimáticos (EIA) que detectan la glutamato deshidrogenasa o las toxinas A y B y las nuevas NAAT.

Las recomendaciones más fuertes basadas en la evidencia de todos los estudios, en el meta-análisis, fueron: las muestras a ser analizadas para CDI no deben limitarse a los casos en los que un médico las ha recomendado específicamente; se puede usar un hisopo rectal para el análisis por cultivo (toxigénico), pruebas NAAT o de glutamato deshidrogenasa (GDH) EIA, en pacientes con íleo aparente (intestino inactivo sin sonidos intestinales discernibles); los ensayos independientes, individuales, no son fiables y no deben ser utilizados: un algoritmo de dos pasos es necesario.

Este algoritmo de dos pasos implica una combinación de ensayos rápidos con exámenes de seguimiento: Ruta uno- el procedimiento de dos etapas debe comenzar ya sea con una prueba NAAT o GDH EIA. Las pruebas negativas deben ser tratadas como CDI negativas, mientras que las pruebas positivas deben ir seguidas por una prueba EIA para las toxinas A/B con el fin de confirmar el resultado. Ruta dos - el procedimiento de dos etapas debe empezar con tanto la prueba EIA GDH y la prueba EIA para la toxina A/B. Si ambas pruebas dan resultados positivos, es probable que la CDI esté presente. Si ambas pruebas son negativas, la CDI es poco probable que esté presente, sin embargo, si la GDH es positiva y la prueba para la toxina A/B es negativa, entonces las pruebas pueden opcionalmente ser objeto de seguimiento con una prueba NAAT o de TC.

E. J. Kuijper profesor de microbiología experimental y autor principal del estudio, dijo: “Las nuevas directrices están destinadas para uso entre los microbiólogos, gastroenterólogos, infectólogos médicos y profesionales de control de infecciones. Nuestro objetivo es no sólo mejorar el diagnóstico de CDI, sino también estandarizar el proceso de diagnóstico en toda Europa para permitir una mejor vigilancia de la enfermedad”. El estudio fue publicado en línea el 22 de julio de 2016, en la revista Clinical Microbiology and Infection.

Enlace relacionado:
The European Society of Clinical Microbiology and Infectious Diseases 



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