Prueba de sangre orienta selección de pacientes para terapia radiofarmacéutica en cáncer de próstata
Actualizado el 27 Jul 2026
El cloruro de radio-223 es una terapia radiofarmacéutica dirigida al hueso que mejora la supervivencia global y la calidad de vida de muchos pacientes con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración (mCRPC), pero las respuestas varían y actualmente no existe ningún biomarcador fiable que permita predecir o monitorizar el beneficio.
Una prueba sanguínea mínimamente invasiva podría refinar la selección de pacientes y permitir evaluaciones repetidas durante la terapia, proporcionando información genómica en tiempo real para guiar la atención. Nuevos hallazgos demuestran que una prueba de ADN en sangre puede identificar a los pacientes con mayor probabilidad de beneficiarse del radio-223 y monitorizar la respuesta a lo largo del tiempo.

La Universidad de Kyushu y varios centros japoneses colaboradores evaluaron las pruebas de ADN tumoral circulante (ADNtc) para guiar y monitorizar la terapia radiofarmacéutica con radium‑223 en mCRPC. El enfoque perfila fragmentos de ADN derivados del tumor en sangre, lo que permite una evaluación repetida y mínimamente invasiva de la genómica tumoral y de la heterogeneidad durante la terapia. Los investigadores buscaban definir el panorama genómico asociado con los resultados del tratamiento y evaluar la utilidad clínica para la selección y el seguimiento de los pacientes.
En el estudio KYUCOG‑1901, 93 pacientes con mCRPC se sometieron a pruebas dirigidas de ADNtc mediante un panel de 88 genes antes y después de recibir radium-223. Se analizaron las asociaciones entre las características del ADNtc y los resultados clínicos, incluidos la respuesta de biomarcadores, la supervivencia libre de progresión radiográfica y la supervivencia global. El estudio se publicó en el número de julio de The Journal of Nuclear Medicine.
Los pacientes con una mayor fracción de ADN tumoral en sangre al inicio del estudio, o con alteraciones genéticas específicas como TP53, PTEN y cambios en la vía del ciclo celular, tuvieron peores resultados. Los cambios longitudinales en el ADNtc durante el tratamiento reflejaron la respuesta terapéutica y la evolución global de la enfermedad, lo que indica su valor para el seguimiento en tiempo real. Según los autores, incorporar el perfilado de ADN a la práctica clínica tiene el potencial de refinar la selección de pacientes, permitir la detección temprana de la resistencia al tratamiento y optimizar el manejo personalizado de los pacientes con cáncer de próstata.
En el trabajo participaron investigadores de la Universidad de Kyushu, la Universidad de Kioto, la Universidad de Kagoshima, la Universidad de Kumamoto, la Universidad de Kurume, la Universidad Médica de Sapporo, la Universidad de Kindai, la Universidad de Miyazaki, la Universidad de Salud Ocupacional y Ambiental, la Universidad de Nagasaki, el Centro Médico de la Universidad de la Ciudad de Yokohama, la Universidad de Nagoya y el Hospital Universitario de Ehime.
“La prueba de ADN tumoral circulante (ctDNA), una simple prueba de sangre, ha surgido como un enfoque prometedor para impulsar la oncología de precisión”, dijo Masaki Shiota, MD, PhD, profesor asociado del Departamento de Urología de la Escuela de Posgrado en Ciencias Médicas de la Universidad de Kyushu, en Fukuoka (Japón). “En comparación con las biopsias tumorales, el ctDNA puede obtenerse de forma menos invasiva y repetida, proporcionando una instantánea genómica en tiempo real del tumor y de su heterogeneidad que podría aportar información valiosa en el contexto de la terapia con 223Ra.”
“Aunque el 223Ra es un tratamiento importante para el cáncer de próstata que se ha diseminado a los huesos, no todos los pacientes se benefician por igual. Nuestros hallazgos sugieren que una prueba genómica basada en sangre puede ayudar a identificar a los pacientes que tienen más o menos probabilidades de beneficiarse de la terapia. Esto podría ayudar a los médicos a elegir el tratamiento con mayor cuidado y a monitorizar a los pacientes más de cerca, con el objetivo de ofrecer una atención más personalizada”, añadió Shiota.








