Prueba en saliva detecta señales bioquímicas de pérdida de sueño
Actualizado el 10 Jun 2026
La privación aguda del sueño afecta la cognición y las habilidades motoras, aumentando los riesgos para la seguridad, similares a los de la intoxicación por alcohol. Actualmente, los médicos carecen de una prueba bioquímica objetiva para determinar cuándo una persona sufre privación de sueño peligrosa, lo que dificulta la clasificación de los pacientes y la aplicación de las medidas en entornos de alto riesgo.
La somnolencia al volante, por sí sola, contribuye a decenas de miles de accidentes al año en Estados Unidos, lo que subraya la necesidad de herramientas de evaluación rápidas y no invasivas. Un nuevo estudio demuestra que ciertos patrones de metabolitos en la saliva pueden distinguir a las personas que han descansado bien de aquellas que sufren privación de sueño.

Investigadores de la Universidad de Zúrich desarrollaron un enfoque metabolómico basado en saliva que analiza el fluido oral para crear una “huella de somnolencia”. El equipo evaluó la composición de metabolitos en muestras recolectadas antes y después de condiciones de sueño controladas, y luego entrenó un modelo predictivo para clasificar la pérdida aguda de sueño. Por su diseño no invasivo, la estrategia se plantea para su uso en contextos que van desde controles en carretera hasta entornos clínicos.
Los investigadores reclutaron a 20 hombres jóvenes adultos sanos que solían dormir entre siete y nueve horas por noche. Cada participante completó tres escenarios en orden aleatorio con una semana de diferencia: una noche sin dormir (privación), cuatro noches con una restricción de dos horas de sueño (restricción) y aproximadamente ocho horas por noche (descanso reparador). Se recogieron muestras de saliva antes y después de cada escenario para su análisis metabolómico.
Los análisis estadísticos identificaron 10 diferencias moleculares entre los estados de descanso adecuado y privación de sueño, mientras que el estado de sueño restringido no mostró diferencias significativas respecto al de descanso normal. Un modelo predictivo desarrollado a partir de los metabolitos salivales variables identificó correctamente las muestras de individuos privados de sueño en el 94% de los casos. Algunos errores probablemente estuvieron relacionados con procesos metabólicos individuales; de forma destacada, tras 24 horas despiertos, un subgrupo de participantes no recuperó un perfil metabólico completamente descansado después de ocho horas de sueño.
Los hallazgos, publicados en la revista Journal of Proteome Research de la Sociedad Estadounidense de Química el 6 de mayo de 2026, respaldan un perfil metabólico que indica somnolencia, junto con un modelo predictivo que permite identificar la privación aguda. El equipo está iniciando una evaluación internacional a gran escala, ampliando las pruebas a más de 1.000 muestras de trabajadores por turnos, mujeres y conductores frecuentes.
“Hasta ahora, la privación del sueño era imposible de medir bioquímicamente, y sin embargo, es uno de los mayores problemas de nuestra época. Este estudio presenta los primeros biomarcadores directos de la falta de sueño en la saliva en condiciones reales, lo que supone un hito en las investigaciones forenses”, afirmó Thomas Kraemer, autor principal del estudio.
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Universidad de Zúrich
University of Zurich








