Biomarcadores emergentes impulsan la detección temprana de MASLD y el riesgo de cáncer de hígado
Actualizado el 19 May 2026
La enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD) afecta a aproximadamente el 30 % de la población mundial y puede progresar a esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH), fibrosis, cirrosis y carcinoma hepatocelular (CHC). La dependencia de la biopsia hepática y los marcadores séricos tradicionales dificulta la detección temprana y precisa en todo este espectro. A medida que aumenta la incidencia, los laboratorios necesitan herramientas no invasivas validadas y estrategias terapéuticas más claras.
Una nueva revisión publicada en Science Bulletin describe los enfoques diagnósticos emergentes, en particular los paneles multiómicos que integran marcadores genéticos, metabólicos y del microbioma. Estos paneles se presentan como alternativas no invasivas destinadas a reemplazar o reducir la dependencia de la biopsia hepática, con el objetivo de lograr una detección más temprana y precisa. La revisión destaca un rendimiento diagnóstico superior al de las evaluaciones tradicionales utilizadas para la estadificación de MASH y la fibrosis.

Según la revisión, las características del microbioma intestinal —que comprenden taxones bacterianos específicos y sus metabolitos— pueden diferenciar las etapas de la enfermedad e identificar a las personas en riesgo. Se destacan los biomarcadores moleculares, incluidos los microARN y las proteínas séricas, para la vigilancia temprana del CHC, con un rendimiento superior al de la alfa-fetoproteína. La integración de estos datos multiómicos podría mejorar la estratificación del riesgo y facilitar el seguimiento objetivo de la respuesta al tratamiento en la práctica clínica habitual.
Desde el punto de vista terapéutico, la revisión señala que las recientes aprobaciones de resmetirom y semaglutida por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) representan un hito, ya que proporcionan las primeras opciones farmacológicas específicas para pacientes con MASH y fibrosis moderada a avanzada. Una cartera más amplia de agentes en fase 3 dirigidos a vías metabólicas tiene como objetivo reducir la esteatosis hepática, suprimir la inflamación y revertir la fibrosis. Sin embargo, en el caso del CHC asociado a MASLD, la disminución de la respuesta a los inhibidores de puntos de control inmunitarios se atribuye a un microambiente tumoral inmunosupresor, lo que subraya la necesidad de regímenes de combinación personalizados.
Los autores también identifican barreras clave para la traslación clínica, como la limitada validación analítica y clínica en cohortes diversas y multiétnicas, y la heterogeneidad inherente de la MASLD, que dificulta el uso de puntos de corte diagnósticos uniformes. La revisión aboga por la realización de estudios longitudinales prospectivos a gran escala para confirmar el valor pronóstico y la rentabilidad, junto con flujos de trabajo analíticos estandarizados y marcos regulatorios claros. Asimismo, respalda la integración de biomarcadores no invasivos validados en los registros electrónicos de salud para permitir la detección sistemática y el seguimiento en la práctica clínica.








