Las características del microbioma oral e intestinal permiten identificar el cáncer gástrico temprano
Actualizado el 02 May 2026
La detección precoz del cáncer gástrico podría mejorarse mediante estrategias de cribado escalables que utilicen muestreo mínimamente invasivo. La recolección de saliva es un método no invasivo y rentable, lo que favorece su mayor adopción en programas de cribado poblacional. Nuevos hallazgos demuestran que las huellas microbianas de la vía oral al intestino, medidas en la saliva y las heces, permiten la detección precoz.
BGI Genomics, en colaboración con el Hospital Renji de la Facultad de Medicina de la Universidad Jiao Tong de Shanghái, identificó biomarcadores microbianos distintivos en la cavidad oral y el intestino asociados con el cáncer gástrico temprano. Esta innovación se centra en firmas microbianas basadas en la saliva y las heces que permiten diferenciar a los pacientes mediante modelos de aprendizaje automático. Este enfoque sienta las bases para la detección precoz mediante muestreo no invasivo.

Mediante la secuenciación metagenómica de alta precisión de 404 muestras, los investigadores observaron un marcado cambio taxonómico en pacientes con cáncer gástrico, con 28 especies que mostraron abundancia diferencial y 23 enriquecidas en los casos. Veinte de las especies enriquecidas se compartieron entre sitios, residiendo típicamente en la cavidad oral, pero también presentes en el intestino de los individuos afectados.
El análisis a nivel de cepa mediante la identidad nucleotídica promedio de la población (popANI) mostró una similitud genética superior al 99,9 % entre las cepas orales e intestinales en la misma persona, lo que indica una translocación oral-intestinal.
Desde un punto de vista mecanicista, las bacterias productoras de ácido láctico (LAB) que se desplazan de la boca al intestino forman comunidades interconectadas más resistentes que modifican su metabolismo hacia la producción de ácido láctico. Esto crea un entorno tumoral más ácido que activa enzimas implicadas en la remodelación tisular, la invasión y la formación de nuevos vasos sanguíneos, al tiempo que ayuda a los tumores a evadir las respuestas inmunitarias.
En un modelo iniciador-promotor, Helicobacter pylori (Hp) actúa como iniciador al desencadenar inflamación crónica, mientras que las LAB orales actúan como promotoras al colonizar el tejido debilitado e impulsar la progresión de la enfermedad, lo que ayuda a explicar los casos en pacientes Hp-negativos y el riesgo persistente tras la erradicación de Hp.
Los modelos de aprendizaje automático basados en estos marcadores microbianos alcanzaron un área bajo la curva ROC (AUROC) de 0,87 para la detección en saliva y de 0,85 para la detección en heces. El estudio se publicó en Cell Reports Medicine el 20 de abril, junto con un artículo relacionado en Gut (2026) que describe cómo Streptococcus anginosus promueve el cáncer gástrico a través de metabolitos de metionina.
Los autores señalan que la recolección de saliva, al ser no invasiva y rentable, la convierte en una opción práctica para la detección temprana a gran escala y destacan el eje oral-intestinal como un objetivo para el desarrollo futuro de terapias basadas en el microbioma y el diagnóstico.








