Biomarcador de ARN en sangre mejora la predicción del inicio de Alzheimer
Actualizado el 07 Jul 2026
La identificación oportuna de pacientes que se acercan a la enfermedad de Alzheimer (EA) sintomática sigue siendo un gran desafío clínico, incluso cuando los biomarcadores en sangre continúan avanzando. Los ensayos actuales son muy eficaces para detectar la biología amiloide mucho antes del deterioro cognitivo, pero ofrecen una visión limitada de cuándo es probable que aparezcan los síntomas. Esta incertidumbre complica tanto la inclusión en ensayos clínicos como la toma temprana de decisiones terapéuticas. Nuevos hallazgos demuestran ahora que los ARN circulares (circRNAs) en sangre pueden predecir con mayor precisión la progresión a corto plazo que los marcadores establecidos.
Los Institutos Nacionales de Salud (NIH; Bethesda, MD, EE.UU.) destacan un enfoque basado en sangre centrado en los circRNAs, pequeños bucles de material genético detectables en la circulación. Publicado en Nature Medicine el 1 de julio de 2026, el trabajo indica que estas moléculas son más dinámicas que las placas amiloides y podrían reflejar una actividad cerebral más reciente. A diferencia de las pruebas existentes que detectan marcadores de placas amiloides, las cuales pueden dar positivo años antes de que aparezca el deterioro, los niveles de circRNA se asociaron más estrechamente con el momento de inicio de los síntomas.

Los investigadores analizaron datos sanguíneos de más de 1.200 individuos en múltiples cohortes independientes e identificaron un panel de 34 circRNAs asociados con EA. Los modelos predictivos construidos a partir de estas asociaciones identificaron con éxito a individuos con patología de EA, con un rendimiento comparable al de los modelos entrenados con la proteína pTau217, un biomarcador sanguíneo clínico líder. Investigaciones previas realizadas en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis habían vinculado los circRNA cerebrales con la demencia y la gravedad neuropatológica, lo que motivó esta nueva evaluación basada en muestras de sangre.
En los análisis longitudinales, el modelo de circRNA superó a pTau217 para predecir la progresión hacia EA sintomática. Los niveles elevados de circRNAs específicos casi triplicaron el riesgo de desarrollar síntomas, y sus trayectorias parecieron divergir de lo normal aproximadamente de dos a cuatro años antes del inicio de los síntomas. Se observaron resultados similares en muestras de dos cohortes independientes. Según el resumen de los NIH, estos hallazgos podrían sentar las bases para pruebas que ayuden a los clínicos a identificar candidatos para nuevos tratamientos y a monitorizar la respuesta, especialmente en terapias dirigidas a las placas amiloides.
“En un entorno clínico, poder identificar a los pacientes al borde del inicio de los síntomas sería invaluable. Contar con esta información podría ayudarnos a seleccionar a los pacientes adecuados para los ensayos clínicos y a determinar mejor qué tratamientos son eficaces para prevenir el deterioro cognitivo”, dijo el Dr. Richard Hodes, director del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA) de los NIH.
“Los pacientes tratados con nuevas terapias de eliminación de Aβ pueden volverse pTau negativos y aun así tener la enfermedad de Alzheimer. Estos ARN circulares podrían brindarnos una perspectiva más completa de la biología general de la enfermedad de una persona”, dijo el Dr. Carlos Cruchaga, autor de correspondencia del estudio y titular de la cátedra Barbara Burton y Reuben Morriss III de Psiquiatría, con nombramientos conjuntos en Genética y Neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington.
Enlaces relacionados
National Institute on Aging (NIA) del NIH
Washington University School of Medicine




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