Las pruebas genéticas identifican a pacientes de alto riesgo con enfermedad inflamatoria intestinal
Actualizado el 25 Jun 2026
La enfermedad inflamatoria intestinal (EII), que abarca la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, es una afección crónica e impredecible que puede requerir terapias avanzadas o cirugía. Se estima que más de medio millón de personas en el Reino Unido viven con estos trastornos, que causan inflamación y ulceración en el intestino. Determinar precozmente qué pacientes desarrollarán una enfermedad grave sigue siendo un reto. Nuevos hallazgos demuestran que un marcador específico HLA-DRB1 se asocia con una EII más agresiva.
Investigadores del Instituto Wellcome Sanger, en colaboración con el Instituto Francis Crick y el NIHR IBD BioResource, identificaron una combinación de variantes genéticas dentro del gen HLA-DRB1 —denominadas colectivamente HLA-DRB1*01:03— vinculadas a una enfermedad más grave en la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. El equipo indica que las pruebas genéticas para HLA-DRB1*01:03 podrían ayudar a identificar a los pacientes predispuestos a una enfermedad grave, de modo que puedan ser monitorizados más de cerca y considerados para terapias avanzadas de forma más temprana. Este trabajo se describe como el estudio genético más grande sobre rasgos de la EII realizado hasta la fecha.
Los investigadores analizaron genéticamente muestras de más de 43.000 pacientes reclutados en más de 100 hospitales. Estudiaron datos de 43.762 individuos del NIHR IBD BioResource y del UK IBD Genetics Consortium, incluyendo 21.839 con enfermedad de Crohn y 21.923 con colitis ulcerosa o EII no clasificada. El alelo HLA-DRB1*01:03 estaba presente en aproximadamente uno de cada 20 pacientes con EII.
Los portadores del alelo HLA-DRB1*01:03 presentaron mayores tasas de complicaciones graves. Entre ellas, una mayor probabilidad de requerir la extirpación parcial o total del colon tanto en la colitis ulcerosa como en la enfermedad de Crohn, así como una mayor prevalencia de enfermedad perianal. El análisis también reveló una mayor necesidad de terapias avanzadas entre los pacientes con el alelo HLA-DRB1*01:03.
Los hallazgos se publicaron en The Lancet Gastroenterology & Hepatology el 15 de junio de 2026. Según los autores, las pruebas genéticas podrían ayudar a identificar a los pacientes con EII de mayor riesgo para que puedan ser monitorizados de cerca y recibir tratamientos avanzados de forma temprana, y también podrían ayudar a identificar a aquellos de menor riesgo para quienes los tratamientos convencionales podrían ser suficientes. En el estudio participaron el Wellcome Sanger Institute, el Francis Crick Institute, el NIHR IBD BioResource y el UK IBD Genetics Consortium.
“Descubrimos que los pacientes con EII portadores de estas variantes genéticas en el gen HLA-DRB1 presentaban una enfermedad más grave, que requería cirugías de colon o tratamientos avanzados, a veces en etapas más tempranas de la progresión de la enfermedad. Las pruebas genéticas para detectar si los pacientes portan estas variantes genéticas podrían, en el futuro, ayudar a orientar las decisiones terapéuticas, facilitando potencialmente un acceso más temprano a tratamientos avanzados. También podrían ayudar a identificar a aquellos con menor riesgo de enfermedad grave, en quienes los tratamientos convencionales podrían ser suficientes”, dijo la Dra. Laura Fachal, coautora principal del Instituto Wellcome Sanger.
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Wellcome Sanger Institute
Francis Crick Institute