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Diseñan directrices nuevas para ayudar en el diagnóstico de las diarreas crónicas

Por el equipo editorial de Labmedica en español
Actualizado el 07 Oct 2019
Una directriz oficial, recientemente publicada, busca facilitar el diagnóstico de diarrea acuosa crónica para ayudar a los médicos a elegir las pruebas de laboratorio apropiadas para excluir otros diagnósticos en caso de sospecha de diarrea funcional o síndrome de intestino irritable predominantemente diarreico (SII-D).

El Comité de Pautas de Práctica Clínica de la Asociación Americana de Gastroenterología desarrolló las pautas: “Pautas de práctica clínica sobre la evaluación por el laboratorio de la diarrea funcional y el síndrome de intestino irritable con predominio de diarrea en adultos (SII-D)”, que entrarán en vigencia en cinco años después de que la junta directiva de la asociación los aprobó.

Imagen: Las nuevas directrices de práctica buscan ayudar a los médicos a diagnosticar la diarrea funcional y el SII-D (Fotografía cortesía de AdobeStock).
Imagen: Las nuevas directrices de práctica buscan ayudar a los médicos a diagnosticar la diarrea funcional y el SII-D (Fotografía cortesía de AdobeStock).

Estas pautas se aplican a la evaluación de pacientes adultos inmunocompetentes, con diarrea “acuosa” de al menos cuatro semanas de duración. Esto excluiría a aquellos pacientes con diarrea sanguinolenta; diarrea con signos de mala absorción de grasa; presentaciones con características alarmantes, como pérdida de peso, anemia e hipoalbuminemia; aquellos pacientes con antecedentes familiares de enfermedad inflamatoria intestinal (EII), cáncer de colon o enfermedad celíaca y aquellos con antecedentes de viajes a regiones con patógenos específicos reconocidos relacionados con la diarrea.

Algunas recomendaciones clave incluyen: (1) pruebas para la enfermedad celíaca (una causa importante de diarrea crónica) con transglutaminasa de tejido IgA y una segunda prueba para detectar la enfermedad celíaca en el contexto de la deficiencia de IgA; (2) pruebas para Giardia, una causa común de diarrea acuosa que se puede tratar fácilmente; (3) pruebas de diarrea con ácidos biliares, que se pueden deber a un exceso de producción o a una disminución de la absorción de los ácidos biliares, que luego llegan al colon y pueden causar diarrea acuosa. La guía sugería no usar la velocidad de sedimentación globular o la proteína C reactiva para detectar la EII, y no realizar pruebas para huevos y parásitos que no sean Giardia.

“Cuando se trata a pacientes con diarrea acuosa crónica, es importante que los proveedores de atención médica determinen si ésta es causada por una enfermedad orgánica o un trastorno funcional, como la diarrea funcional o el síndrome del intestino irritable con diarrea”, dijo el primer autor, el Dr. Walter Smalley, profesor de medicina en la facultad de medicina de la Universidad de Vanderbilt (Nashville, TN, EUA). “Tanto la diarrea funcional como el SII-D son diagnósticos clínicos sin pruebas de laboratorio definitorias. Un trabajo para excluir todas las enfermedades orgánicas es poco práctico, costoso y potencialmente peligroso para los pacientes si las pruebas positivas falsas generan pruebas invasivas adicionales. La directriz de la AGA sobre evaluación de la diarrea crónica tiene como objetivo reducir la variación de la práctica y promover una atención de alta calidad y alto valor para esta población de pacientes”.

Las directrices se publicaron en la edición de septiembre de 2019 de la revista Gastroenterology.

Enlace relacionado:
Asociación Americana de Gastroenterología
Facultad de Medicina de la Universidad de Vanderbilt


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